jueves, 19 de marzo de 2015

Arqueomega












Por fin hemos podido terminar un exhaustivo trabajo de investigación en superficie, en la isla de Lanzarote, que ofrecerá al mundo de la arqueología, una visión totalmente nueva de la antiguedad en Canarias.

Siempre han existido razonables dudas sobre la historia más antigua de Canarias, siendo conocidas algunas evidencias científicas que no encajan con las hipótesis más extendidas, pero nunca nos hubiésemos podido imaginar, que se lograran encontrar evidencias tan inéditas y espectaculares, que harán cambiar bastante la percepción que hasta ahora se tenía sobre este tema.


viernes, 28 de noviembre de 2014

TINDAYA




TINDAYA, LA GRAN MONTAÑA, se eleva unos 400 metros sobre la llanura de Esquinzo, Fuerteventura, cual poderosa y gran pirámide natural

Agustín Demetrio Pallarés Lasso


Al artista escultor Eduardo Chillida le ocurrió algo muy extraño el día en que el destino le puso en la isla de Fuerteventura y frente a la sagrada montaña de Tindaya, lo comentó en varias ocasiones, aquella espectacular montaña surgida esbelta y rotunda de la llanura en forma de gran pirámide natural



La gran pirámide natural Tindaya


se le había aparecido en sueños a lo largo de su vida en muchas ocasiones. Y misterios de la vida, setenta años antes de que Chillida se "reencontrase con su montaña", a otro vasco de fama intelectual, al filósofo bilbaíno don Miguel de Unamuno, en su obligada estancia en Fuerteventura en el año 1924, había llegado a comentar qué al pasar junto a Montaña Quemada, cuatro kilómetros mas al sur de la impresionante Tindaya, un extraño escalofrío le había estremecido el alma, y después de preguntar a sus acompañantes el nombre de aquel requemado cono volcánico, alcanzó a decir con una extraña súplica, que  si algún día llegara a morir en su destierro majorero, que lo enterrasen y le dejasen descansar en su sueño eterno al pie de esa montaña.


Montaña Quemada, a solo cuatro km. de Tindaya. monumento a Miguel de Unamuno al pie de la misma montaña


Eduardo Chillida era de Donosti, y siempre rememoró aquellos despertares en los qué después de haber soñado con aquella extraordinaria figura emergente en medio de la planicie, que tanto le extrañaba y sorprendía, a la vez que le llenaba de una plácida y agradable sensación, que lo que realmente había visto en sueños era la gran pirámide de Guiza, la pirámide de Keops, aunque la imagen siempre se le aparecía un tanto distorsionada, como si la gran pirámide se le apareciera tras el velo de vapor de un tórrido desierto.


La gran pirámide de Giza y la gran pirámide natural de Tindaya


Pero al encontrarse ahora frente a la imponente montaña de Tindaya, comprendió que no había duda de cual realmente era la imponente mole que se le aparecía en algunas ocasiones mientras dormía, la verdadera montaña de sus sueños. Esto lo llegó a contar en varias ocasiones, y siempre planteaba la explicación del enigma a tales apariciones a un posible pasado en otras vidas, en las qué él imaginaba qué ejercía de sacerdote en rituales sagrados en la antiguamente venerada Tindaya, todo ello, decía, lo contaba esbozando una sonrisa con el fin de que al explicar tal sorprendente conclusión, no pensaran que era producto de que habría padecido algún trauma, tuviese síntomas de locura, o algo parecido. A escasos kilómetros de su lugar de nacimiento, Donosti, está la ciudad de Hendaya (Hen-daya) bahía grande en euskera, su ancestral lengua materna, y no tenía dudas de qué Tindaya (Tin-daya) probablemente significaría montaña grande, "La Gran Montaña" de los antiguos majos de Herbania, herederos a la vez de las mas ancestrales culturas milenarias, entre otros ejemplos la lengua mas occidental y primaria cómo la qué se habló en el mundo protoamazighe, o en el mundo tarteso e íbero, y qué se había hablado todavía en su propia casa familiar en Donosti. El término "Ama" o amá (la madre) la dueña primordial, todavía se utiliza en el euskera para nombrar a la madre, a la vez qué todavía se encuentra incrustado en ancestrales topónimos de Canarias, sobre todo en montañas, qué siendo consideradas homenajes a la diosa madre, se les puede apreciar este término alusivo: Guardilama (Guar-dil-AMA) Diama (Di-AMA) Tinamala (Tin-AMA-la) todas ellas en Lanzarote. 

 
Montaña sagrada de Guardilama (Guar-dil-AMA) Lanzarote. En su parte alta, los antiguos majos hicieron canales rituales en la roca a base de un extraordinario pulido


Y por supuesto, la ancestral conexión con la cultura del más antiguo Egipto, demostrada en las islas más orientales de Canarias mediante la adoración qué ejercían en estas islas tanto a las montañas pirámides como aquellas en forma de esfinges, precedentes de monumentos e iconografías de grandes culturas cómo la del entorno del Nilo, y sin olvidar la conexión de la refinada cultura astronómica.



Montañas esfinges en Lanzarote, siempre cerca de importantes yacimientos arqueológicos. Manipulaban parte de la montaña para realizar sus caras, y en algunos casos, utilizaban sus ojos cómo marcadores solares, por donde pasaba el haz de luz en días señalados hacia algún túmulo funerario importante. Abajo a la derecha se puede ver el ojo de la esfinge de la Montaña de Tahiche, en Lanzarote


Al respecto, decir q estoy a punto de publicar un trabajo de investigación arqueoastronómico de Lanzarote, en donde incluso, han salido a relucir evidencias totalmente irefutables de una conexión del mundo cultual antiguo isleño con el del más antiguo Egipto.



Algunas de las imagenes de lugares, qué en mi próximo trabajo demostrarán la conexión con la cultura egipcia. Se podrá demostrar, mediante el estudio de algunos espectaculares yacimientos, con avanzadas técnicas arqueológicas de superficie, cómo, los antiguos majos de Lanzarote, construyeron increíbles geoglifos con representaciones del zodíaco egipcio, además de signos muy antiguos de aquella civilización. En estos santuarios sagrados idearon auténticos astrolavios con conexiones astrales, y demostraré, con exactas medidas arqueoastronómicas la conexión entre la cultura egipcia y canaria antigua mediante  la constatación de su mismo origen. Este trabajo de investigación podrá cambiar el mundo de la Arqueología en Canarias


Chillida decía que el destino, que se repite de forma cíclica, le había permitido volver a la madre de todas las montañas, la qué en el pasado más remoto se encontraba inmersa en lo qué fue el gran embrión de culturas, qué se acabaría convirtiendo en lo que luego fueron las civilizaciones de las que se tiene conocimiento en el mundo occidental y riveras del Nilo.



Teoría de las migraciones en la zona en el paleolítico, mesolítico, y neolítico. En los mapas se puede apreciar cómo las culturas de lo qué hoy es el sur del gran desierto del Sáhara, según esta teoría, se expandieron, tanto hacia Canarias cómo hacia Egipto

 


Otra teoría más revolucionaria, por lo inédita, indicaría qué lo qué se cree qué era zona de grandes lagos, el actual Sáhara, en realidad era todo un mar interior, qué tenía salida al océano frente a Canarias, y qué debido al paulatino pero relativamente rápido levantamiento de esa zona del continente, se derramarían con violencia todas sus aguas, ocasionando la gran destrucción de una cultura establecida en lo qué hoy es el Sáhara Occidental, el llamado Amenti por los egipcios. debido a lo extraordinariamente brutal de ese derrame no quedaron vestigios, pero si en zonas donde esa cultura se había expandido, entre ellas, Canarias. Estas islas eran los Campos Elíseos e Islas Hespérides, donde iban a descansar las almas de sus muertos, y no se construyeron en ellas obras arquitectónicas, pero si grandes necrópolis. Antes de ocurrir este desastre, Fuerteventura y Lanzarote eran una misma isla, porque el nivel del mar estaba 120 metros más bajo qué hoy en día. Todavía se ven en La Graciosa, Dunas de Corralejo, y Dunas de Maspalomas, las arenas qué arrastró el sunami, debido a ese enorme derrame del señalado Mar Interior, qué sorteó la gran fosa entre estas islas y la plataforma continental

 

La anterior teoría se basa en detalles geológicos, cómo los dos grandes desfiladeros de casi 20 km. de ancho qué no tienen ninguna explicación fluvial, además de qué se han encontrado en ellos restos de conchas marinas. Estos dos enormes desfiladeros acaban de pronto en la parte este del Sáhara Occidental. El convencimiento de las teorías geológicas de formación qué avalan qué frente a Canarias falta un trozo de la costa continental. Y la evidencia de una pintura egipcia encontrada en una tumba qué señala cómo era el extremo occidental, El Amenti



Cómo luego hicieron cuando se construyó la gran pirámide de Guiza, quien sabe si a semejanza de aquella Gran Montaña en el extremo occidental donde se ponía el sol y descansaban las almas de los muertos, su profunda llamada sensorial y artística, decía Chillida, le empujaba a una "sagrada misión", la de marcarle a La Gran Montaña el hueco de su vientre, el útero materno, y que a través de éste la Gran Montaña representativa de la Madre Naturaleza fuese fecundada a través de canales cenitales por la pura energía de la luz del sol y de la luna, para qué a su vez, toda esa energía y fecundidad fuese irradiada para expandirse por todo su entorno.



En las dos fotos de la izquierda la pirámide de Keops, Egipto, y en las dos de la derecha, Tindaya, con bocetos del proyecto Chillida



Las grandes pirámides de Keops y Kefrén, en Giza, están fabricadas con bloques de piedra caliza, el material más idóneo y abundante de la zona para su fabricación, pero luego utilizaron granito rosa traído de las canteras de Asuán para diversos detalles de la construcción, se cree que el piramidón ya desaparecido del vértice de la gran pirámide  era de ese material, quien sabe si sentían el deber fundamental de reconstruir aquella sagrada montaña del extremo más occidental, al qué ellos llamaban el "Amenti", la reconstrucción de la Gran Montaña, La Tindaya de los posteriores majos de Herbania.
  
Curiosamente Tindaya no es cómo las demás montañas de la isla, esta sagrada montaña está compuesta de traquita, y el material más parecido a éste en Egipto era el granito rosa que acarreaban desde la lejana cantera de Asuán.

La montaña de Tindaya es una gran chimenea de materiales igneos que quedó al descubierto por desmantelamiento del material que forraba aquel conducto proveniente de las entrañas de la isla, en medio de la gran llanura de Esquinzo, su componente más importante es traquita, una piedra volcánica no muy común, de bellos tonos de colores rosáceos y grises, y qué surcados a su vez por vetas de oxido de hierro y manganeso, mutan, según la luz, en colores rojizos y anaranjados. Técnicamente se trata de una formación basáltica de composición cuarzo-traquítica, un material de calidad ornamental que alcanza muy buenos precios. Ya se han sacado de alguna cantera de la montaña este material




Ya a la sagrada Tindaya le han hecho tres "mordidas" para sacarle su tesoro en piedra



con el que, por ejemplo, se han construido bellos revestimientos de algunos edificios cómo el del auditorio Alfredo Kraus en Las Palmas, el frontis del edificio de los nuevos juzgados en la misma ciudad, el edificio de Caja de Canarias en la capital tinerfeña, o el frontis de un centro comercial del pueblo de Corralejo, al norte de Fuerteventura.



Algunos de los edificios en Canarias que tienen revestimiento con piedra de la montaña de Tindaya



Con el proyecto artístico de Chillida en Tindaya, qué cómo se sabe consiste en realizarle un importante vaciado al tercio superior de la montaña, obviamente, las toneladas de material obtenido supondrían unos considerables beneficios, no se sabe bien para quienes.

En lo que se refiere a la faceta histórica y arqueológica, la montaña de Tindaya constituye el epicentro de unas manifestaciones rupestres que existen en toda la zona, sobre todo de tipo esquemáticos, ideograficos, y sobre todo de carácter simbólicos y epigráficos



Simbólicos podomorfos, en Tindaya hay más de trescientos grabados de este tipo, tratándose de la mayor concentración de grabados podomorfos del mundo. Mas abajo, a la derecha, simbología entre el pez y los podomorfos. Grabados alfabéticos líbico canarios. Grabados de la lineal abierta de Fuerteventura y Lanzarote



éstos últimos de un incalculable valor histórico, ya qué probablemente, y se están ultimando profundos estudios por un gran experto a nivel internacional, que muy pronto dará a conocer las conclusiones de dicho trabajo de investigación en uno de los foros más importantes en estos temas, probablemente digo, estas evidencias paleoepigráficas son vestigios nada menos qué de los comienzos de lo qué luego desembocó en la actual escritura latina, y por tanto, de la qué utilizamos hoy día en el mundo occidental, comienzo que se trasladaría en el tiempo en unos varios miles de años desde la actualidad.




Algunos de los paneles de la inédita y extraordinaria escritura encontrada en la zona próxima a La Gran Montaña, la montaña sagrada de Tindaya



Hasta ahora hay varias hipótesis sobre estas manifestaciones rupestres de carácter alfabético, o incluso, cómo se está barajando, hasta qué tengan un hipotético significado u origen numérico. Se ha tratado de traducir desde el silábico ibérico, o desde el rúnico, pero una de las hipótesis sobre esta extraordinaria escritura, la más difundida e incluso enraizada en la opinión general no versada en el mundo de la epigrafía antigua, es la hipótesis de que lo qué en realidad practicaban esta versada población de los alrededores de la sagrada montaña de Tindaya, queda desechada por lo recondido de los lugares donde se ubican estos paneles que fueran escritos por navegantes fortuitos, fueran signos qué constituían la expresión escrita de una lengua de origen amazighe en alfabeto romano o latino, es decir, algo así cómo hacen los que hablan la lengua rusa, que teniendo su propio alfabeto, el cirílico, sin embargo a veces escriben para definir fonéticamente su lengua, en los actuales signos de origen latino que usamos en occidente, aunque esto entraña ciertas dificultades. A pesar de que esta hipótesis está extendida, ya algunos expertos en escrituras latinas hablan de la imposibilidad de esta hipótesis de vínculo latino-amazighe, ya que, entre otras muchos detalles, a pesar de que algunos signos sean iguales que en el alfabeto antiguo latino, otros signos no lo son, y sobre todo, a estas escrituras encontradas les faltarían varios signos latinos, "O", "Q", "G", "T", imprescindibles a todas luces para ser usados fonéticamente en lenguas amazighes. Se ha dicho qué se encontraron entre tantos paneles descubiertos unos cuatro nombres propios bereberes qué se podrían pronunciar con la fonética latina de los signos utilizados de esta escritura, pero cuando se ve cuales son esos signos, cualquier experto dirá enseguida qué no tienen absolutamente nada qué ver con los signos latinos qué han tratado de identificar, por ejemplo cuando han utilizado un signo de esa escritura parecido a la "T", pero qué en absoluto lo es.




Signos primarios de esta extraordinaria escritura, construídos a base de una sucesión lógica, ligaduras, y giros en noventa grados. Esta es la forma con la qué se construyó un alfabeto qué aun hoy pervive con nosotros. Esta escritura encontrada sobre todo en las inmediaciones de La Gran Montaña, Tindaya, es una joya epigráfica a nivel mundial, qué en vez de figurar en los tratados académicos de la historia de la epigrafía, en los museos, o siendo protagonista de una extraordinaria ruta de visita turística intelectual, a cambio, está casi totalmente excluída de cualquier investigación, e incluso, ni siquiera en el museo arqueológico más cercano a éllas, el de Betancuria, no existe ni una sola referencia a élla. Mientras, algunos siguen diciendo qué son latinas, así simplemente, yo creo qué ni siquiera se han molestado en mirarlas.



Pronto se sabrá el enorme valor de estas manifestaciones rupestres epigráficas, concentradas en su mayoría alrededor y en las cercanías de La Gran Montaña, Tindaya, cuyos adoradores estaban familiarizados con esta extraordinaria escritura qué poseía el valor de la génesis creativa de un alfabeto fundamental para las posteriores grandes culturas. De la creación de este alfabeto, qué llegaría a estas islas orientales desde algún emporio cultural cercano, y efectivamente, según los últimos estudios,  la escritura romana o latina, y por tanto, nada menos que muchos de los  signos de nuestra actual escritura proceden de la génesis de esta escritura encontrada en estas dos islas.




Situación de los principales paneles de esta extraordinaria escritura satélite de La Gran Montaña, Tindaya



En la propia montaña de Tindaya no se han encontrado signos epigráficos, curiosamente tampoco existen signos de escritura en lugares sagrados de parecida proyección en el espacio, en la Gran Pirámide de Guiza, a pesar de que se diga que su capa exterior ya desaparecida contaba con cientos de escritos, hasta nuestros días solo nos han llegado tres signos escritos, en su interior, en la puerta sellada de la gran pirámide del lado qué da a la gran esfinge. Sorprendentemente son signos que podríamos definir cómo líbico-canarios, y estos signos hallados en el interior de la gran pirámide de Guiza se pueden definir así, porque dos de estos tres signos hallados en este emblemático lugar son signos que se pueden encontrar en el norte de África, en la antigua Libia, y en Canarias, pero en donde solo se pueden encontrar los tres signos geométricos y provenientes de la simbología, es en Canarias, uno de esos signos es exclusivo de estas islas.




Signos encontrados en el lado de dentro de la puerta sellada de la Gran Pirámide de Keops. Estos signos encontrados constituyen una prueba física del nexo cultural muy antiguo que existió entre las culturas egipcias y canarias

 


Signos del líbico canario dela Isla del Hierro, Son lo qué se denominan ligogramas, es decir, signos rectos verticales u horizontales qué se ligan con el geométrico círculo, pues bien, los signos primero y tercero se corresponden con los signos del grabado de la Gran Pirámide, pero el tercero es exclusivo a nivel mundial de la Isla del Hierro, no encontrándose en el mundo líbico africano continental antiguo, pero si nada menos qué en el interior de la pirámide de Keops, detrás, y dentro, de una puerta qué estaba sellada o bloqueada.



Por tanto, aquellas poblaciones qué habitaban la actual Fuerteventura y  Lanzarote, de la misma etnia, estaban en posesión de dos escrituras diferentes, lo qué nos dice del empaque cultural del sustrato poblacional más antiguo de estas dos islas, algo totalmente inexistente en las demás Islas Canarias. Una de estas escrituras estaba compuesta por signos simbólicos de estructuras geométricas cerradas, y signos lineales, alfabeto casi idéntico a otro del mismo estilo practicado en Lanzarote, y parecido en bastantes signos al practicado en otras islas canarias y África del norte, escrituras todas estas encuadradas en las denominadas líbico-bereberes




Signos lineales y geométricos de Canarias. Cada isla tenía sus variaciones en su alfabeto con relación a otras islas. También existían alfabetos muy parecidos a estos en el norte de África, pero con la icreíble particularidad de qué algunos de los signos de este tipo encontrados en Canarias no existen en África, cómo si los alfabetos canarios fuesen más antiguos, no existe otra explicación razonable a esta distinción. No se pudieron haber traído aquí desde la Gran Tamaghza cómo dicen, en el siglo primero antes y después de Cristo, y después perderse estos signos en la Gran Tamaghza y aquí conservarlos. Pero si se podría explicar cómo qué aquí llegaron esos signos antiguos qué nunca estuvieron incluídos en los alfabetos africanos del norte y centro de África, sería mucho más lógico.



En el caso de las islas, líbico-canarias, y además de éste, poseían otro alfabeto formado totalmente por signos lineales abiertos, estos últimos signos localizados en su mayoría en las inmediaciones del paralelo 28° 30', correspondiente al trópico lunar en su parada mayor durante la luna llena del solsticio de invierno, lo que ha llevado a pensar en su relación con cómputos de ciclos lunares. También se han localizado paneles de signos de esta extraordinaria escritura en la isla de Lanzarote, pero no de forma tan abundante cómo en estas coordenadas geográficas de esta zona de Fuerteventura, zona relacionada con el trópico del lunasticio.








 


La escritura de arriba, la encontrada en las inmediaciones de Tindaya, Fuerteventura. El cuadro de enmedio contiene una escritura de hace unos 5.000 años, encontrada en el dolmen de S. Bartolomé, Huelva, de culturas megalíticas. En el último cuadro, signos de escrituras encontrados en Sitovo, Plodin, Macedonia, de unos 6.500 años de antiguedad. Como se puede apreciar, las dos últimas, encontradas a miles de kilómetros de Tindaya, son muy parecidas a las encontradas alrededor de La Gran Montaña, Tindaya, pero con la particularidad de qué en Fuerteventura es más completa y pura, ya qué aquí es donde único se puede apreciar cómo se construyó esa génesis de escritura



Ya se han estudiado las alineaciones astronómicas de Tindaya, conexiones de la Gran Montaña con lo qué ritualmente se denominaban, por las antiguas religiones de esta zona, puertas solsticiales, puertas hacia "la caverna cósmica", el denominado "cielo" por la cristiandad, allá donde se consideraba en la antigüedad que habitaban los dioses y diferentes deidades, así cómo antepasados y héroes. Se sabe qué la mayoría de los podomorfos de Tindaya están orientados hacia la puesta de sol cuando éste está sobre el punto solsticial de invierno.




Estudio estadístico sobre orientaciones geográficas y astronómicas de los grabados podomorfos de Tindaya (J. A. Belmonte). Se puede apreciar perfectamente el predominio de orientaciones hacia el sector donde se da la puesta del sol en solsticio de invierno, así cómo la puesta de la luna llena en sus paradas menores o lunasticios (paradas mayores) durante la luna llena más próxima al solsticio de verano



El dios sol ejercía de "gran ojo" en este rito de comunicación entre este plano y el de la otra vida, el sol, sobre la montaña, y alineado en perfecta "combinación de caja fuerte" con el punto solsticial sobre la eclíptica, lograba abrir la "puerta cósmica", para que se produjese el tránsito del espíritu de los fallecidos hacia el plano del más allá, o se estableciera la comunicación expedita del sacerdote en el acto de mediación entre los feligreses y las diferentes deidades de la época en el rito de oración y rogativa, una especie de "stargate" de la ciencia ficción qué en la actualidad usamos de entretenimiento.





Desde el grabado milenario de Guenia, en Lanzarote, hasta el famoso símbolo masón del billete antiguo de dolar americano, ambos, pirámides con el sol (ojo) en su vértice. Es el simbolismo de la montaña cómo marcador, y el sol sobre la puerta a la Caverna Cósmica



Los podomorfos fueron el resultado simbólico de un rito funerario que consistía en que cuando moría alguien importante, y después de haberlo colocado en la tumba correspondiente, se subía, en este caso a la sagrada montaña "axis mundi", desde donde poder hacer la conexión con el más allá, se rompía el recipiente de barro usado en vida por el fallecido para comer y beber, recipiente que era personal e intransferible, y se depositaban allí las sandalias de éste (aunque se piensa qué no han sobrevivido en Canarias costumbres ancestrales, sin embargo hay vestigios de este rito en lugares sagrados determinados de Lanzarote, donde se pueden ver restos de hace aproximadamente un centenar de años, de suelas de alpargatas qué aun quedan del calzado del difunto que se depositaba en esos sitios), finalmente y de forma simbólica se grababa una pareja de pies en dirección a la puerta solsticial, representando la dirección del camino qué a través del rayo de luz tendría que tomar el espíritu del fallecido para ocupar un puesto dentro de la "caverna cósmica", "el cielo". 




Una de las "puertas" talladas por percusión en el borde de una montaña en Lanzarote. Servía cómo marcador solar y de la luna, para en eventos astronómicos del calendario ritual de los antiguos en los qué desde puntos de observación especiales se lograba un alineamiento entre una tumba o sacerdote, con la puerta del haz de luz, o camino, del "axis mundi" de la montaña, con el sol, y con el punto solsticial sobre la eclíptica, o puerta solsticial a la caverna cósmica. Todo ello en conexión, en perfecta alineación



Se supone por tanto qué los grabados podomorfos de la cumbre de Tindaya sean producto de correspondientes ritos funerarios ofrecidos a relevantes personas, tras la consiguiente decisión de aquellas antiguas culturas sobre si dichas personas habían evolucionado en este plano de la vida lo suficiente para trascender de manera divina al plano superior. Cuando los que morían pertenecían a la misma relevante familia o estirpe se iban grabando los pies de manera correlativa, pegadas las parejas de podomorfos unas a otras.




Parejas de podomorfos en Tindaya con la misma orientación y pegados unos a otros, indicando la pertenencia a la misma estirpe



Pero Tindaya, La Gran Montaña, todavía nos reserva otra sorpresa, algo qué no se ha estudiado hasta ahora por las distintas investigaciones en el lugar, en este caso otra conexión astronómica con la luna, una espectacular conexión cenital qué explica en cierto modo porqué hay un buen número de podomorfos orientados hacia la cima de la montaña, y por ende hacia el cenit, la vertical hacia la bóveda celeste, algo sorprendente qué le da un valor aún más preciado al rango sagrado de la montaña por conexión astral, y qué planteo aquí de forma hasta ahora inédita, las coordenadas de posición geográfica de Tindaya en el planeta Tierra, el trópico de la parada mayor de la luna en el hemisferio norte de la Tierra.

El trópico de cáncer es aquel paralelo situado a 23° 30' norte, en el qué el sol llega a estar en su perfecta vertical con la superficie de la Tierra el día del solsticio de verano, eso ocurre una vez cada año, y a partir de ese día el sol estará en una perpendicular a la superficie de la Tierra cada vez a una latitud más al sur, cuando llega a la vertical del ecuador, tres meses después, será el equinoccio, y tres meses mas tarde estará el sol en la vertical del trópico de Capricornio, sería entonces el solsticio de invierno. 




 



Con la luna es diferente al estar separada cinco grados de la eclíptica, su lunasticio de verano, su parada mayor durante la luna llena del solsticio de invierno, entonces  la luna alcanzaría la vertical perfecta a la tierra en el paralelo 28° 30', cinco grados más al norte del trópico de Cáncer, recordemos que esto ocurre por los cinco grados de separación qué tiene la luna con la eclíptica. Pues bien, Tindaya está en el paralelo 28° 32', prácticamente en la vertical perfecta del lunasticio, en la parada mayor de la luna durante la luna llena más próxima al solsticio de invierno, hecho qué se produce nada menos qué cada 18,6 años, hay qué aclarar qué este complicado ciclo lunar ya era controlado por estos sacerdotes astrónomos de la etnia de los antiguos majos, y hay espectaculares evidencias de ésto qué se pueden constatar mediante el descubrimiento en Lanzarote de sagrados observatorios astronómicos para medir este ciclo.





Espectacular marcador lunisolar tallado en Caldera Quemada de Vegueta, en Lanzarote. Desde este punto de observación se pueden calcular perfectamente esos eventos astronómicos remarcados en el cuadro explicativo de la foto. Desde otros importantes puntos de observación en la montaña y desde fuera de ésta se pueden calcular otros eventos astronómicos. No existen en el mundo observatorios astronómicos artificiales tan perfectos cómo este, a no ser en la misma isla de Lanzarote, donde existen algunos más que expondré muy pronto



En Tindaya, La Gran Montaña, sin embargo este ciclo no era constatado mediante observaciones a través de marcadores de posición de la luna en horizontes abruptos, sino en marcadores de posiciones cenitales, una auténtica novedad descubierta en nuestras islas. En la antigüedad las diferentes verticales o inclinaciones del sol y la luna en el cenit se podían medir gracias a los denominados gnomones. Un gnomon se puede conseguir con palos o piedras obeliscas erguidas, o con la figura humana de pie, en vertical, y entonces se observaba el tamaño y dirección de la sombra qué se proyectaba según la hora y época del año.

Las paradas lunares, debido a la separación de cinco grados de la luna con la eclíptica, se producen a lo largo de ciclos de una duración de 18,6 años, y debido a qué en la parada menor la luna solo alcanza en su periplo de amplitud de arco mensual una verticalidad de 18° 30', cinco grados menos que los 23° 30' del trópico de Cáncer, donde el sol alcanza la perpendicularidad con la superficie de la Tierra  en el solsticio de verano, y además, debido a la evidente influencia de la luna sobre las mareas y corrientes marinas, hace qué esa oscilación de diez grados cada 9,3 años, de un poco más de un grado cada año, en la vertical de los extremos del arco de recorrido mensual que realiza la luna sobre la linea del horizonte, arco del horizonte oriental en las salidas de la luna, y arco en el horizonte occidental en las puestas, esa influencia lunar sobre mareas y corrientes marinas hace qué se produzcan unos destacados y diferentes parámetros cíclicos en las condiciones climáticas, cómo estamos viviendo hoy, 28 de Noviembre, justo 9 años después del huracán Delta, y por tanto esos parámetros meteorológicos cíclicos también afectan a las producciones y calidades agrícolas y ganaderas. Ritualmente estos ciclos lunares fueron muy tenidos en cuenta, formándose con estos ciclos calendarios rituales lunares qué incluso han pasado a las efemérides en las adoraciones actuales de las vírgenes cristianas, equivalentes a la adoración lunar antigua. Este ciclo de 18,6 años se dividía en periodos de aproximadamente cuatro años y medio, y la iglesia en Canarias refleja este hecho, por ejemplo, en los cuatro o cinco años de las bajadas de las vírgenes en las islas del Hierro y La Palma, escenificándose las bajadas en el horizonte de la luna en esos periodos de tiempo. Estos ajustes de fechas rituales en el calendario cristiano son debidos a la imposibilidad de hacerlo por calendarios de posición de la luna, y al tener que celebrar las fiestas actualmente por un calendario exclusivamente numérico, cómo lo es el juliano, en vez de celebrarlo cada 4.5 años lo han determinado en un isla en 4 años y en otra en 5.


En la iconografía antigua también se sacralizaron estos ciclos, esto se puede observar en los contadores lunares de la estela de Zonzamas en Lanzarote, o mediante la sagrada figura de la diosa Tanit en África.


 
La figura de la iconografía ritual, Tanit, la diosa, la luna, proviene de la representación de abajo, de la montaña sagrada, representación natural y monumental de la diosa madre naturaleza, y la representación de los sagrados ciclos de las paradas lunares, la luna llena, qué cuando pasa de la cabeza a cualquiera de las manos son aproximadamente cuatro años y medio


 
La estela megalítica de Zonzamas de los antiguos majos de esa isla es una representación del ciclo de los eclipses, en el qué cuando se produce un eclipse, luego, justo a los 18 años y unos 11 días, se vuelve a producir el mismo eclipse, aunque puede qué no se vea desde el mismo sitio de La Tierra qué el anterior, pero quedan contabilizados para ver si lo pueden ver y los sacerdotes alertaban de esta posibilidad, las dos deidades más importantes de la bóveda celeste se reencontraban. Eso ocurre por el espectacular "baile celeste" entre el sol y la luna qué vuelven a reencontrarse en sus mismas posiciones en el periodo de tiempo qué he dicho. Esto no quiere decir qué la estela servía para contabilizar el tiempo, no se trata de eso, sino qué esas estelas eran iconos religiosos dedicados a los sagrados ciclos, una especie de rosario reliquia.



He buscado el gnomon que las antiguas poblaciones de Fuerteventura usaban para realizar el rito a la luna en su lunasticio, en la parada mayor de la luna llena mas cercana al dia del solsticio de invierno, gracias a la posición de Tindaya en el hemisferio norte de la Tierra, lo que la hizo aún mas sagrada y poderosa en la cosmogonía antigua de la zona, y que probablemente, hizo que aquellos sacerdotes astrónomos de la época, la llevasen y trascendiese en sus rememoranzas a donde fueran.




Las tres pirámides de Guiza, Egipto, y las tres pirámides naturales de la sagrada zona de la exclusiva escritura lineal abierta, y zona por donde pasa en paralelo del trópico del lunasticio. Tindaya, Montaña Quemeda y Montañeta de Tefia.



Existe una referencia histórica, ya que es relatada por el gran historiador griego Herodoto, qué en la antiguedad más remota entró una corriente migratoria por el extremo occidental de Africa, en relación al principio de la cultura egipcia, hacen más de seis mil años, a través del Cabo Soloeis, qué algunos quieren relacionar con el actual Cabo Jubi. El gran Herodoto dice qué esta tercera ruta qué fundó la más antigua cultura egipcia, acabó en Abydos, la sagrada ciudad del Nilo , los egipcios siempre consideraron la cuna de su civilización en el occidente. Los actuales historiadores no quieren oír hablar de esta evidencia histórica, ya qué quizás con esto, se les descuadra totalmente lo convencional en la inmensidad de la antiguedad, y prefieren pensar qué, aunque en Fuerteventura se han encontrado evidencias humanas datadas en tres mil años antes de Cristo, y en Lanzarote dataciones de actividad humana de casi cinco mil años antes de Cristo, a pesar de qué no logran dar explicación a las momificaciones canarias desconocidas en el norte de Africa, la inexistencia en el Africa septentrional de esa escritura lineal abierta, primigenia de las escrituras posteriores latinas, la exclusividad en Canarias de algunos signos con respecto a los alfabetos líbicos, los exclusivos y elevados conocimientos astronómicos de Canarias, y elementos iguales de la astrología egipcia y canaria antigua, qué daré a conocer en mi próximo trabajo, así cómo elementos culturales comunes cómo la lucha canaria, igual qué la egipcia, y también desconocida en las culturas amazighes de principios de nuestra era, etc., etc. Los historiadores académicos prefieren pensar qué los pobladores de Canarias fueron bereberes (cuya cultura amazighe es digna de todos los respetos) y qué más o menos justo en el comienzo de nuestra era, en el norte de África, al parecer, algunas tribus fueron vencidas por los romanos, cortaron las lenguas a los prisioneros, para, a continuación, desterrarlos en estas islas. No olvidemos qué con esta nueva perspectiva de datos qué he dado, se está reconociendo, qué las culturas amazighes fueron influenciadas por la central cultura antigua y ancestral situada seguramente muy cerca de Canarias. Curiosamente, los propios bereberes tienen una leyenda sobre su procedencia de esta parte del extremo occidental, parecida a la leyenda de los egipcios sobre de donde vino la cuna de su civilización.   

¿Existía el gnomon en la cúspide de La Gran Montaña, en el vértice de Tindaya, para hacer valer las priviligiadas coordenadas de situación astronómica en el ciclo de los lunasticios?.









Ya la propia Gran Montaña es un extraordinario y espectacular gnomon, y con su imponente sombra  en forma de punta de flecha sobre la enorme planicie se pueden controlar las horas del día, a modo de enorme reloj solar, así cómo épocas del año y efemérides astronómicas sagradas para aquella cultura antigua. En la foto del centro, los extraños y grandes círculos con doble fila de piedras hincadas qué guardan una linea a modo de paralelo junto a Tindaya. En la última foto uno de esos extraordinarios círculos de piedras hincadas, el círculo de El Esquinzo.



Solo faltaba encontrar esa evidencia física tan importante para demostrar el ejercicio de ese ritual de la luna por los antiguos de Herbania. Y La evidencia no dejaba dudas, en mitad de una plataforma en forma de rampa, con una pequeña inclinación hacia la cúspide, en cuyo suelo se había grabado el conjunto mas numeroso de podomorfos, se alza una roca que destaca sobremanera, parece sin ninguna duda estar ahí para algo destacado, algo así cómo lo fué el piramidón qué en la antiguedad coronaba la gran pirámide de Keops. Además, esa roca en forma de menhir, de aproximadamente un metro de alto, es conocida por los que frecuentan tan mágico lugar en la cúspide de la sagrada montaña, por su evidente importancia, cómo "EL ALTAR"



EL ALTAR, el perfecto gnomon, justo casi en la cúspide de La Gran Montaña, donde se situaba el sacerdote, quien observando la sombra qué proyectaría su cuerpo vertical sobre la piedra, oficiaba el sagrado rito del lunasticio de la luna llena más próxima al solsticio de invierno cada 18.6 años, el último en que ocurrió este espectacular evento fue en el 2006, y el próximo será en el 2020.



justo nombre el de EL ALTAR, ya qué definitivamente podemos presentir qué el sacerdote se pondría de pie sobre dicho menhir, formándose un gnomon, y la sombra qué proyectaría sobre la plana plataforma se iría acortando cada año en la luna llena más próxima al solsticio de invierno, o alargándose cada año, hasta qué solo ese mágico día del sagrado ciclo lunar, cuando la luna, solo una vez cada 18,6 años, estuviese en el cenit de la montaña, su cuerpo no proyectase sombra alguna, y entonces, toda la energía de esa luz lunar penetraría en la enorme pirámide natural, para luego ser proyectada desde la cúspide del santuario de Tindaya, la sagrada Gran Montaña.

El último año en qué se produjo ese extraordinario evento fue en el 2.006, y el próximo en el qué ocurrirá tal extraordinario fenómeno será en el 2020.

Agustín Demetrio Pallarés Lasso